Los amores del trueno y guerras de luna llena

El nacimiento del "Rey de la Muerte"

Cruentas batallas de amor se han dado por siglos, pero muy pocas con tanta pasión y tanta entrega como la que me relató mi abuelo, una noche de luna llena.

Rey de la MuerteEn una época andina tan antigua como la existencia misma, en el reino del Trono de la Luna nació un guerrero muy valiente. La noche de su nacimiento la luna estuvo más cerca que nunca de la tierra, los mares enloquecieron de furia, parecía que iban a destruir todo a su paso. La tierra tembló como no lo había hecho jamás, aún para los más ancianos, conocedores de naturaleza y de sus leyes, semejantes acontecimientos eran desconcertantes. Sabían que el rumbo del mundo había cambiado y también sabían porque. Entendieron que toda la fuerza que la naturaleza desató esa noche sería transmitida al guerrero que en ese momento nacía, por eso lo llamaron el Rey de la Muerte

Él fue creciendo como un niño normal, aunque era el único que cuando había luna llena gustaba de salir a caminar por el bosque hasta el amanecer, en cada caminata llegaba cada vez más lejos, era como si se hiciese más fuerte con la luz de la luna. De hecho brillaba de una forma diferente a los demás, como si en sus ojos destellara la luna misma. Desde pequeño demostró gran aptitud para la batalla, siendo de adulto un gran líder y un guerrero formidable, como nunca antes se había visto por esas tierras.

En uno de sus acostumbrados paseos a la luz de la luna, llegó lo más lejos que había llegado jamás. Ya casi amanecía, aunque el cielo parecía incendiarse cual ocaso, en el momento que vislumbró la figura más hermosa que había visto, resplandecía como él y a la vez era muy diferente, como si la luz de la luna y del sol se hubiesen fusionado para crear una epifanía de él y su complemento.

TunguraEra la princesa del reino Garganta de Fuego. Su piel era dorada como el sol y su cabellera, de un negro intenso como la noche sin luna, al viento parecía fustas con vida propia. La mañana en que nació el sol ardía como en ese preciso momento, cegando los ojos y calcinando todo en el horizonte. Como ese amanecer, ella era la mujer más hermosa que había existido y la más valerosa también, tal cual si de ese sol abrasador estuviese hecho su corazón. Para capturar esta esencia le dieron el nombre de Tungura que en lengua antigua significa infierno.

La fuerza de esta guerrera se sentía con cada paso que daba. Al quedar frente al Rey de la Muerte, lejos de asustarse, se paró muy firme y con la cabeza en alto. Él quedó aún más impactado, ninguna mujer se había atrevido a mirarlo de esa forma, sentía que su corazón se incendiaba con su sola mirada, quedó completamente enamorado de la princesa y dispuesto a todo por ella.

Se encontraron varias veces en las mismas circunstancias, noche de luna llena y amanecer de ocaso. Caminaban por los alrededores sin importarles el rumbo. En una ocasión, entraron sin darse cuenta al reino de la Sombra Protectora, el heredero de ese trono quedó impresionado con la belleza de Tungura y la siguió hasta su reino. Al ver que eran vecinos se convenció de que era su destino casarse con ella.

Nieve de Otro BandoNieve del Otro Bando era el nombre de este guerrero, era el más grande que cualquiera haya conocido. Los dioses le dieron ese nombre como indicio de su destino, por lo que pensó que El Rey de la Muerte no representaba ningún obstáculo para su cometido.

Se presentó ante la princesa sin más escusas que cortejarla, Tungura desconcertada por la actitud tan altiva y confiada del guerrero quedó prendida de él.

Sin embargo, el Rey de la Muerte obviamente no se resignó a perderla así de la nada, por lo que los dos guerreros por siglos mantuvieron cruentas batallas por el amor de la bella Tungura. Al final el triunfo fue del guerrero Nieve de Otro Bando y quien terminó casándose con la princesa del reino Garganta de Fuego, su matrimonio fue feliz por poco tiempo.

Tungura sabiéndose la mujer más bella, era caprichosa e indomable, por lo que, esa no fue la única batalla que él debió librar por su amor. Muchos hombres quedaron profundamente enamorados ella,  dispuestos a perder la vida antes que Hombre de Viento y Nieverenunciar aunque sea al rose de sus labios. Ese fue el caso del Hombre de Viento y Nieve, quien por un mal juego del destino conoció a la princesa cuando iba de paso por su reino, él quedó completamente cegado por sus ojos, de tal manera que su vida no podía seguir sin ella. Por eso peleó ferozmente con Nieve de Otro Bando, en esa encarnizada batalla, los encolerizados pretendientes atacaron a su rival de manera salvaje, tanta pasión corría por sus venas que Nieve de Otro Bando de un golpe le voló la cabeza a su oponente.

Con el tiempo la paz volvió a reinar en su matrimonio, Tungura se olvidó de su fiel pretenGuaguadiente, no porque fuese de mal corazón, sino porque nada podía hacer por él, más que recordarlo con afecto de vez en cuando, además, el nacimiento de su primer hijo estaba próximo, por lo que, poco tiempo le quedaba para dedicarse a esas cosas. Cuando nació su Guagua, la princesa se dedicó completamente a él, se convirtió en su adoración, su amor más profundo y fiel, desde entonces la llamaron Mama Tungura porque estuviese donde fuera si su Guagua lloraba ella se estremecía.

CatsungunbiEl Rey de la Muerte profundamente dolido por el alejamiento de su amada tenía amoríos con la joven Catsungunbi, amiga cercana de Nieve de Otro Bando, esperando despertar los celos de su amada y que ella volviera a él. Sin embargo, el corazón de Mama Tungura era totalmente impredecible y habiéndose enterado de estos idilios, cuando Catsungunbi fue a visitar a Nieve de Otro Bando, ardiendo en celos la atacó con tanta agresividad que la dejó fea para siempre.

Así, Rey de la Muerte tuvo que conformarse con mirar a su amada desde lejos, con la sombra del hombre que le robó su amor, pero con la certeza de que el corazón de la princesa no era completamente suyo.

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